El proyecto de Adaptación basada en Ecosistemas impulsa en Colombia y México soluciones lideradas por personas mayores, mostrando cómo las huertas urbanas fortalecen la resiliencia climática y la cohesión comunitaria.
El proyecto de Adaptación basada en Ecosistemas en Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es financiado por el Global EbA Fund y es implementado en América Latina por HelpAge International, en alianza con la Fundación Placemaking México en este país. La iniciativa busca fortalecer la resiliencia climática en entornos urbanos mediante soluciones basadas en la naturaleza, promoviendo la inclusión, el envejecimiento activo y la participación comunitaria.
Actualmente, el proyecto se desarrolla en Bogotá, Colombia, y en Ciudad de México, México, donde personas mayores lideran iniciativas como huertas urbanas comunitarias que contribuyen a mejorar el entorno, fortalecer el tejido social y responder a los impactos del cambio climático.
Estos avances fueron compartidos en el marco del 3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, celebrado del 16 al 18 de junio en San Sebastián, España. El evento reunió a representantes de gobiernos, organizaciones internacionales, academia y comunidades para intercambiar experiencias sobre cómo construir ciudades más inclusivas y sostenibles.
Durante el Congreso, Cherian Mathews, Director Ejecutivo de HelpAge International, participó en la sesión “Construyendo comunidades más sostenibles y amigables con las personas mayores: cambio climático y resiliencia”, donde presentó experiencias de implementación del proyecto en América Latina.
La presentación destacó cómo las soluciones basadas en la naturaleza, como los huertos urbanos liderados por personas mayores, no solo contribuyen a la adaptación climática, sino que también promueven el bienestar, la inclusión social y la participación comunitaria en contextos urbanos.
Uno de los principales mensajes fue el reconocimiento del rol activo de las personas mayores como agentes de cambio. Su conocimiento del territorio, su experiencia de vida y su capacidad para movilizar a la comunidad han sido fundamentales para identificar riesgos climáticos y desarrollar soluciones adaptadas a sus contextos.
En un escenario global marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de los impactos del cambio climático, estas experiencias demuestran que es posible impulsar transformaciones desde lo local, colocando a las personas mayores en el centro de la acción climática y la construcción de ciudades más resilientes e inclusivas.
