La comunidad de la huerta Los Girasoles, en Bogotá, culmina la implementación de soluciones basadas en la naturaleza, consolidando un espacio inclusivo que fortalece la resiliencia climática y la participación de personas mayores.
El proyecto de Adaptación basada en Ecosistemas en Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es financiado por el Global EbA Fund y es implementado en América Latina por HelpAge International. La iniciativa busca fortalecer la resiliencia climática en entornos urbanos mediante soluciones basadas en la naturaleza, promoviendo la inclusión, el envejecimiento activo y la participación comunitaria.
En este marco, la huerta urbana Los Girasoles, ubicada en el barrio La Paz en la localidad de Bosa, en Bogotá, Colombia, alcanzó un hito clave con la finalización e inauguración de las intervenciones diseñadas y construidas de manera participativa por la comunidad.
Este proceso, que comenzó con espacios de diálogo y codiseño, hoy se materializa en un entorno adaptado e inclusivo que responde a las necesidades de las personas mayores y del conjunto de la comunidad.
La jornada de entrega reunió a vecinos y vecinas de distintas edades, así como a representantes de organizaciones aliadas como la Fundación Colombia Coherente, el Jardín Botánico de Bogotá y la Corporación SERPAZ. Más que un acto formal, el encuentro permitió recorrer y poner en uso las intervenciones implementadas.
Durante el recorrido, la comunidad y los visitantes exploraron las camas elevadas de cultivo, diseñadas para facilitar la participación de personas mayores, así como el sistema de recolección de agua lluvia, que optimiza el uso de recursos en la huerta. También se utilizaron las nuevas áreas de descanso, que promueven la permanencia y el encuentro en el espacio.
Uno de los elementos centrales es el aula ambiental, un espacio cubierto que funcionará como punto de encuentro para talleres, actividades educativas y procesos intergeneracionales. A su alrededor, se han habilitado zonas de sombra y un jardín olfativo que favorecen el bienestar, el diálogo y la interacción comunitaria.
La intervención ha tenido un impacto más allá de la infraestructura. Según los líderes comunitarios, la huerta ha empezado a atraer a nuevos participantes, fortaleciendo el tejido social y ampliando la apropiación del espacio. En particular, las camas elevadas han sido clave para facilitar la participación de personas con movilidad reducida, marcando un cambio significativo en el uso cotidiano de la huerta.
Con esta entrega, la huerta Los Girasoles se consolida como un ejemplo de cómo las soluciones basadas en la naturaleza, desarrolladas a través de procesos participativos, pueden contribuir a la adaptación al cambio climático, al mismo tiempo que promueven la inclusión y el bienestar en contextos urbanos.
