Las experiencias del proyecto en Bogotá y Ciudad de México fueron compartidas en un encuentro internacional sobre resiliencia urbana, destacando el potencial de las huertas urbanas para fortalecer la inclusión y la adaptación al cambio climático.
El proyecto de Adaptación basada en Ecosistemas en Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es financiado por el Global EbA Fund y es implementado en América Latina por HelpAge International, en alianza con la Fundación Placemaking México en este país. La iniciativa busca fortalecer la resiliencia climática en entornos urbanos mediante soluciones basadas en la naturaleza, promoviendo la inclusión, el envejecimiento activo y la participación comunitaria.
Actualmente, el proyecto se desarrolla en Bogotá, Colombia, y en Ciudad de México, México, donde las personas mayores desempeñan un papel central en iniciativas comunitarias como huertas urbanas diseñadas para fortalecer el bienestar, la cohesión social y la adaptación al cambio climático.
Estas experiencias fueron compartidas el 28 de julio de 2026 durante la conversación virtual “How can Age-Friendly Cities and Communities remain resilient, equitable and sustainable in a rapidly changing world?”, organizada como seguimiento al 3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.
El encuentro reunió a representantes de gobiernos, organizaciones, investigadores, profesionales y miembros de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quienes intercambiaron experiencias sobre cómo construir comunidades más resilientes, equitativas y sostenibles.
Durante la sesión, HelpAge International presentó aprendizajes derivados de las experiencias desarrolladas en Bogotá y Ciudad de México, destacando cómo la incorporación de enfoques de Adaptación basada en Ecosistemas puede generar beneficios ambientales y sociales de manera simultánea. Las huertas urbanas fueron presentadas como ejemplos de espacios donde las soluciones basadas en la naturaleza fortalecen la resiliencia frente a los impactos del cambio climático, al tiempo que promueven la participación comunitaria y el bienestar de las personas mayores.
La presentación también resaltó el papel de las personas mayores como agentes activos de cambio. A través de su experiencia, conocimiento del territorio y participación en los procesos de diseño e implementación, han contribuido a desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades de sus comunidades.
Las experiencias compartidas despertaron interés entre los participantes del encuentro, evidenciando la creciente relevancia de conectar las agendas de envejecimiento, acción climática y soluciones basadas en la naturaleza. Asimismo, el intercambio abrió nuevas oportunidades para difundir aprendizajes y fortalecer la colaboración entre organizaciones, gobiernos y comunidades interesadas en promover ciudades más inclusivas y resilientes.
La participación en este espacio reafirma el potencial de las soluciones basadas en la naturaleza para contribuir a ciudades más sostenibles y amigables con las personas mayores, demostrando cómo la acción comunitaria puede generar respuestas concretas frente a los desafíos climáticos actuales.
