Un punto de inflexión en Ginebra para los derechos de las personas mayores

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El 18 y 19 de febrero se celebró en Ginebra la primera sesión organizativa de un nuevo Grupo de Trabajo Intergubernamental (GTI) encargado de redactar un instrumento jurídicamente vinculante sobre los derechos de las personas mayores. Tras años de debate, los gobiernos pasaron de preguntarse si las personas mayores necesitan una protección más sólida a debatir cómo construirla.

Esta reunión reunió a representantes de países, sociedad civil y personas mayores para definir la dirección del trabajo que viene. Las decisiones adoptadas aquí marcarán un proceso global que podría cambiar la forma en que las personas mayores son vistas, escuchadas y protegidas en todo el mundo.

¿Qué se debatió?

El foco de esta primera reunión estuvo en el proceso. Los gobiernos debatieron cómo funcionará el GTI, quién lo liderará y cómo avanzará el proceso. Aunque puedan parecer pasos técnicos, son profundamente importantes. El proceso determina quién tiene voz, qué experiencias cuentan y si el resultado refleja la vida real o se queda solo en el papel.

A lo largo de la semana, un mensaje quedó claro desde la sociedad civil: no se debe hablar de las personas mayores sin que estén presentes en la sala. Sus realidades cotidianas, en países y contextos muy diversos, deben guiar cada etapa de este trabajo.

Esta reunión marcó un cambio real: se dejó de cuestionar si las personas mayores necesitan derechos más sólidos y se pasó a centrarse en cómo hacerlos efectivos. El proceso importa porque determina qué voces se escuchan y qué realidades dan forma al resultado. Esta es la base para un tratado sólido que refleje verdaderamente las experiencias vividas de las personas mayores en todo el mundo.

Tanja Venisnik, Asesora de Derechos en HelpAge International

Las voces de las personas mayores en el centro

HelpAge International, trabajando estrechamente con la Alianza Global por los Derechos de las Personas Mayores (GAROP), se aseguró de que este mensaje fuera escuchado. Cinco personas mayores defensoras de derechos, provenientes de Bangladesh, Colombia, Kenia, Sudáfrica y Ruanda, participaron en la reunión. Aportaron experiencia vivida, no teoría, a los debates globales.

Su presencia cuestionó un patrón de larga data en la política internacional, donde a menudo se toman decisiones sobre las personas mayores sin contar con ellas. Esta semana mostró lo que cambia cuando se invierte ese enfoque. Las personas mayores activistas hablaron directamente con los gobiernos sobre sus expectativas respecto al proceso de redacción y subrayaron que no debe haber debates sobre ellas y sus derechos sin ellas. No pidieron caridad. Hablaron como titulares de derechos.

Construyendo alianzas con los gobiernos

La reunión también mostró una creciente apertura por parte de los gobiernos para escuchar. Embajadores de Argentina y Eslovenia participaron en una sesión preparatoria con la sociedad civil, apoyando firmemente una participación significativa. Los Estados miembros eligieron como Presidente del grupo de trabajo al Embajador Carlos Mario Foradori, de Argentina, y en general recibieron de manera positiva los fuertes llamados a la apertura, la transparencia y a establecer mecanismos claros para la participación de la sociedad civil. Estos momentos son importantes. Un acuerdo global sobre los derechos de las personas mayores solo será sólido si se construye sobre la base de la confianza y la corresponsabilidad entre los gobiernos y quienes se ven más afectados.

Por qué importa el rol de HelpAge

HelpAge lleva más de 15 años trabajando con socios en todo el mundo para visibilizar las brechas en la protección de los derechos de las personas mayores. Esta semana fue el resultado de ese esfuerzo sostenido. En Ginebra, el personal de HelpAge, los miembros de su red y sus socios trabajaron conjuntamente para:

  • Apoyar a las personas mayores defensoras para que participaran en igualdad de condiciones
  • Coordinar los mensajes de la sociedad civil para que los gobiernos escucharan una voz clara y unificada
  • Impulsar un proceso abierto, inclusivo y basado en la experiencia vivida

¿Qué sigue?

El GTI entrará ahora en la siguiente fase de su trabajo. Las próximas sesiones, en julio y octubre de este año, comenzarán a dar forma al contenido del tratado. El Presidente del grupo de trabajo compartirá en las próximas semanas los planes para realizar consultas con las partes interesadas sobre la base conceptual de la Convención.

El éxito de este proceso dependerá de tres factores. Primero, que las personas mayores y sus organizaciones sigan plenamente involucradas en cada etapa. Segundo, que los gobiernos mantengan un proceso transparente y accesible. Tercero, que el compromiso político se traduzca en acciones que mejoren vidas.
Este no es un ejercicio abstracto. En todo el mundo, las personas mayores enfrentan discriminación por edad, barreras en el acceso a la salud, pobreza, violencia y exclusión de las decisiones que afectan sus vidas. Cerrar estas brechas requiere estándares claros y una rendición de cuentas real.

Mirando hacia adelante con propósito

Esta semana en Ginebra no dio todas las respuestas. Pero hizo algo igual de importante: marcó una dirección. Demostró que el cambio es posible cuando la persistencia se encuentra con la voluntad política, y cuando las personas mayores son reconocidas como expertas en sus propias vidas.

Una Convención de la ONU para las personas mayores

Una Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas mayores nos ayudaría a construir una base sólida a partir de la cual puedan surgir leyes nacionales eficaces.

Garantizaría que la discriminación por edad esté prohibida en la ley, que los servicios respeten la dignidad de las personas mayores y que las actitudes y comportamientos hacia nosotros, cuando envejecemos, sean más respetuosos.

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