Durante más de cinco décadas, la Casa Azul fue un espacio de encuentro, aprendizaje y construcción de comunidad para generaciones de personas mayores, voluntarios, familias y colaboradores de Fundación Provida Colombia.
En 2026, las transformaciones urbanas asociadas a las obras del Metro de Bogotá marcan la despedida de esta histórica sede y el comienzo de una nueva etapa para la organización.
Más allá del cambio físico, Provida entiende esta transición como una oportunidad para seguir evolucionando junto a las personas mayores. La experiencia acumulada durante más de 50 años ha demostrado que acompañar la longevidad significa también crear espacios donde las personas puedan participar, aprender, fortalecer vínculos, tomar decisiones y continuar desarrollando proyectos de vida con propósito.
La Casa Azul deja como legado miles de experiencias compartidas y, especialmente, una manera de entender la comunidad que seguirá acompañando
a Provida en sus próximos pasos.
Cambia el lugar, pero permanece el propósito: continuar construyendo oportunidades para una longevidad digna, activa, participativa y con sentido
