HelpAge International en la Feria Internacional del Libro de La Paz
10/08/2012
Campaña de recolección de firmas a favor de los derechos de las personas mayores
Teresa Gisbert, reconocida arquitecta e historiadora boliviana apoyó la campaña ADA
(c) Eduardo Vargas/ HelpAge International
Gracias a una alianza estratégica con el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), HelpAge International participó, por primera vez, en la 17ª Feria Internacional del Libro de La Paz donde, además de exhibir investigaciones relacionadas con el tema de vejez y envejecimiento, se impulsó la recolección de firmas en apoyo a la Convención de derechos humanos de las personas adultas mayores.
El ex Presidente de Bolivia Carlos Mesa se adhirió a la campaña ADA durante la Feria del Libro
(c) Eduardo Vargas / HelpAge International
Personalidades de diferentes ámbitos como el Ministro de Economía, Luis Arce Catacora, los ex Presidentes Eduardo Rodríguez Veltze y Carlos Mesa, además del Alcalde Municipal de La Paz Luis Revilla visitaron el stand que el CEDLA compartió con HelpAge, y apoyaron la petición en favor de los derechos de las personas mayores.
El Plan Madrid
A diez años de la Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento realizada en Madrid y en pleno proceso de revisión de los compromisos asumidos en el Plan Madrid, la petición de una Convención en favor de los derechos de las personas mayores es más importante que nunca.
El domingo 12 de agosto, último día de la 17ª Feria Internacional del Libro, la campaña ADA por una Convención por derechos de las personas mayores logró acumular 3.800 firmas de apoyo.
¿Por qué una Convención?
Durante la Feria del Libro cientos de personas firmaron la petición de una Convención por los derechos de las personas mayores
(c) Eduardo Vargas / HelpAge International
La discriminación hacia la vejez es una práctica común tolerada en todo el mundo y es preciso encausar acciones urgentes para detener esta situación. Las personas mayores son objeto de discriminación y violación de sus derechos a nivel familiar, comunitario e institucional.
Ellas continúan siendo invisibles ante la actual legislación de derechos humanos y como resultado, los derechos de las personas mayores no son suficientemente protegidos.
Una Convención aportaría mayor claridad sobre las responsabilidades de los Estados para proteger los derechos de las personas mayores y proporcionaría un sistema de rendición de cuentas. Una Convención proporcionaría una posición definitiva, universal en cuanto a la discriminación por edad. Una Convención también sería un poderoso
instrumento para eliminar la percepción errada de que las personas mayores sólo sonreceptoras de beneficencia y no así sujetos activos, protagonistas que contribuyen a la sociedad.
