Fortunata

Testimonio de Fortunata Fortunata comenta sobre la discriminación hacia las personas mayores Sebatián Ormachea “Los jóvenes piensan que uno habla demás porque uno ya es persona mayor, ya no nos hacen caso. La verdad es que a veces uno se siente por demás en el mundo, una hasta tiene deseos de morirse de una vez para no ser un estorbo, incluso para los hijos.

Como soy adulta mayor ya no puedo trabajar porque estoy enferma, tengo artritis. Por eso he alquilado una habitación en mi casa para vivir del alquiler. Con ese dinero compro mis medicinas, mi comida, cubro mis gastos y gustos. No molesto a mis hijos para nada porque no me gusta. Ese cuarto lo he alquilado a una persona joven pero lamentablemente hace tiempo que no me paga el alquiler.

Mi inquilino trata de confundirme alegando que soy vieja y me olvido

Cuando le cobro a mi inquilino, trata de confundirme, me dice `ya le pagué. Me debe cuatro meses, lo sé porque yo me anoto; pero él me confunde, me dice `yo le he pagado, usted es vieja por eso se olvida`. Piensa que porque soy mayor me olvido todo, pero yo me anoto y estoy pendiente porque debo pagar la luz y el agua. Me siento impotente, abusada, discriminada, porque no puedo pagar los servicios y necesito el dinero, no tengo otros ingresos, ese es mi sueldo prácticamente.

Cuando era joven nunca pensé en ser mayor, creía que me iba a mantener joven. No pensé que las fuerzas me iban a abandonar. Cuando uno es joven no le duele nada, no necesita médicos. Trabaja, tiene para viajar, darse gustos, todo eso. Yo pensé que iba seguir trabajando y que no iba a enfermarme. Aunque mi mamá me decía ´trabaja para tu vejez, hazte una casita para tener plata. Como no estás asegurada, no has estudiado nada, trabaja´.

Ahora de mayor pienso que todos tenemos que llegar a esa edad, y digo ´que tontera ser viejo. Es bello ser joven, es lo más lindo´. Yo trabajé desde los 16 años haciendo tejidos, exploté demasiado mi cuerpo por eso ahora no puedo trabajar y estoy enferma. Las personas mayores no somos como antes, tenemos miedo de los abusos que a veces incluso vienen de los hijos, porque las maltratan, las despojan de sus casas, de sus pertenencias, ya no hay confianza como antes.

Creen que porque somos viejos somos inútiles

Los jóvenes creen que ya no somos útiles, que nos olvidamos de todo, eso está mal. Somos humanos, hasta los jóvenes se olvidan. Ellos creen que porque somos viejos nos olvidamos todo, que somos exagerados, chochos. Hay que educar a la gente desde niños para que respeten a las personas mayores porque ellas han trabajo para que el país salga adelante. Antes en la escuela se enseñaba que a los mayores se les debe ceder el asiento, saludar, pero ahora no pasa eso. Los jóvenes ahora sólo están centrados en su celular con audífonos y no dan importancia a los mayores.

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