Argentina: Adultos mayores, principales víctimas fatales de la inundación
Hace un mes ya de la peor tragedia que le tocó vivir, por causas naturales, a la ciudad de La Plata en Argentina. El 2 de abril, una tormenta excepcionalmente violenta, en pocas horas, descargó casi 400 milímetros de agua sobre la capital de la provincia de Buenos Aires.
El horror de las 52 muertes (según el informe oficial), la desesperación por no tener noticias de muchos seres queridos por el colapso de las comunicaciones y la impotencia devenida en tristeza por las pérdidas simbólicas y materiales vividas en esa jornada, son sensaciones que quedarán marcadas por mucho tiempo en el alma de la ciudad. Todavía sobrevuela en el aire la angustia colectiva frente a lo inconmensurable de lo sufrido.
Víctimas mayores
Las discusiones en torno a la cifra de víctimas fatales, las causas del desastre, la solidaridad de la gente, fueron todos temas que tuvieron amplia cobertura mediática. Pero de lo que no se habló fue de cómo la tragedia impactó en los adultos mayores.
En un artículo publicado el domingo 7 de abril en el diario Popular, la periodista Natalia Muñiz destacaba que “de las 51 víctimas fatales (…), 34 fueron personas mayores de 65 años. La rapidez con la que subía el agua y la fuerza con la que avanzaba arrasando todo a su paso impidió que muchas personas mayores, algunas con movilidad reducida, pudieran buscar refugio en casas y departamentos de vecinos. La mayoría murieron ahogados, arrastrados por la corriente o tratando de ayudar a otros”.
72% de las personas que murieron eran mayores de 60 años y de ese grupo de 37 personas, 20 eran tenían más de 80 años . Frente a estos números se torna evidente la vulnerabilidad del grupo comprendido por mujeres y hombres mayores en este tipo de situaciones. Por tanto, es fundamental que los responsables de implementar los planes y estrategias de prevención y gestión que se imponen tras la tragedia, asuman el compromiso de contemplar las necesidades particulares de este grupo etáreo.
Guía para incluir a personas mayores en programas de Gestión de Riesgos
Esta guía elaborada por HelpAge International introduce de esta manera al tema: “Generalmente se reconoce que las personas mayores son un grupo altamente vulnerable ante los riesgos de desastres, sin embargo, se hace muy poco para disminuir su estado de vulnerabilidad, satisfacer sus necesidades o reconocer sus extraordinarias capacidades y contribuciones a la mitigación de los impactos de desastres”.
La visión de HelpAge y que compartimos totalmente es que ante estas situaciones las personas mayores pueden contribuir de diferentes maneras:
1) Planificando las acciones: sus experiencias y conocimientos pueden ser muy importantes, es probable que hayan vivido situaciones similares a lo largo de sus vidas.
2) Proporcionando ayudas, tanto en la distribución de alimentos, en la recolección y clasificación de donaciones, cuidando, informando. En general conocen el barrio y las necesidades de los vecinos.
Adultos mayores voluntarios: “Trabajamos siete horas al día”
Muchos adultos mayores que no sufrieron las consecuencias del temporal trabajaron para ayudar a los damnificados: en cada barrio, club social, desde las instituciones como PAMI o PEPAM, cientos de personas mayores sumaron su trabajo voluntario. Es el caso de Adelia Di Tondo (81) de la subcomisión de la Tercera Edad del Centro de Fomento y Club Circunvalación en Villa Elvira:
“En PAMI armamos bolsones de alimentos y bolsones de artículos de limpieza. Las entregas se hicieron entre el sábado y el domingo, yo no pude asistir porque quedé agotada del trabajo en la semana. Trabajamos siete horas por día”.
Puntos clave de la guía de Help Age International
Punto de acción 1: Entender las necesidades y capacidadesde las personas mayores.
• Sensibilizar y capacitar a los equipos de trabajo que colaboran en emergencias y/o desastres en las necesidades especiales de las personas mayores, así como en su potencial paracontribuir: Cruz Roja, iglesias, Bomberos, defensa civil, organismos de Gobierno, asociaciones de jóvenes, discapacitados, adultos mayores, etc.
• Crear un registro con información desagregada por género y edad para identificar a las personas que son más vulnerables, por razones de edad (los
• mayores de 80 años particularmente) o por padecer alguna discapacidad (sordera, ceguera, pérdida de movilidad) o por vivir solas, aisladas o a cargo de niños, con el fin de estar alertas, vigilar y asistir prioritariamente, en caso necesario.
• Elaborar encuestas de sencilla aplicación en las que se indaguen los datos señalados e integren el registro que estará disponible en cada delegación municipal.
• Asegurar que las evaluaciones y posteriores ayudas incluyan las preocupaciones y necesidades de las personas mayores más vulnerables y aisladas.
Punto de acción 2: Asegurar que las personas mayores participen y estén representadas
• Velar porque las personas mayores estén representadas. En los espacios de toma de decisión y planificación, como los Consejos Participativos locales, los partidos políticos, las organizaciones de la sociedad civil, el consejo deliberante.
• Adaptar el estilo de comunicación a los requerimientos de las personas mayores. Conocer a través de cuales medios se informan y acudir a ellos. En el caso de los medios gráficos prestar atención al tamaño de las letras y la claridad de los mensajes. No sólo ofrecer mensajes, sino ver, escuchar y comprender a los mayores.
Punto de acción 3: Otorgar asesoría socio legal a las personas mayores en situación de alto riesgo – herramientas jurídicas
• Brindar atención personalizada en temas jurídicos y socio legales a las personas adultas mayores en situación de alta vulnerabilidad.
• Generar una línea de atención especial en la defensoría del pueblo, así como en el defensor ciudadano.
• Garantizar que conozcan los mecanismos de acceso a los planes de ayuda y de denuncia o queja en caso de que no se respeten sus derechos.
• Se debe tener en cuenta que por problemas de fragilidad propia de la edad es más difícil que se puedan acercar y hacer las largas filas que se producen para recibir todo tipo de ayuda. No se trata de crear servicios especiales para los mayores, sino adaptarlos a sus características y darles prioridades en los casos que sea necesario.
• Punto de acción 4: Promover la coordinación, cooperación y conformación de grupos de apoyo
• Fortalecer la conformación de redes sociales de apoyo entre las personas adultas mayores, sus familiares y vecinos.
• Enlazar los programas de Gestión de Riesgos y planes de acción con aquellos que están dirigidos a otros grupos vulnerables, como niños, mujeres o personas con discapacidad. Hay coincidencias entre estos grupos, por ejemplo, muchas personas mayores tienen a su cargo el cuidado de niños o tienen discapacidades.
Conclusiones
Las personas mayores suelen ser el grupo poblacional más desatendido y menos asistido. En los casos de desastres se vuelven aún más vulnerables debido a que no se respetan sus derechos, no se visibilizan sus riesgos especiales y no se los toma en cuenta como recursos importantes en la reconstrucción.
La Plata ha sufrido y seguirá sufriendo por un largo tiempo las consecuencias de la inundación. Familias y barrios enteros siguen desolados, impotentes y elaborando penosamente el duelo. Entre tanto van surgiendo proyectos de reconstrucción individual, familiar y social.
La ciudadanía platense mostró también su mejor cara: la solidaridad fue un ejemplo que nos llenó de orgullo. Que no haya sido un impulso del momento, que sirva para recrear, fortalecer y unir los esfuerzos ciudadanos.
Que el/los gobiernos de todas las jurisdicciones no trabajen solos por su lado sin incluir a la sociedad civil. Vamos juntos para sentir otra vez que esta ciudad soñada, puede ser otra vez diseñada y construída, pero ahora, con los vecinos, ciudadanos plenos de todas las edades.
Desde Lazos nos ponemos al servicio de todo/as aquellos que quieran difundir, organizar, promover acciones para sumar capital social. Que es justamente la fuerza que tiene la gente cuando se junta y que cuánto más se usa más se tiene.
En el número próximo esperamos sumar propuestas para reconstruir lo perdido y sobre todo para recuperar la confianza, seguir ejercitando la solidaridad y visualizar otra vez que podemos…entre todos.
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