La libertad de decidir

Creado Por Angela Sanabria a 01:00, 22 febrero 2018

Buenaventura

Lo que dicen las personas mayores sobre sus derechos a la autonomía y la independencia, con motivo del próximo Grupo de Trabajo de Composición Abierta sobre el envejecimiento en julio de 2018

Por: Bridget Sleap

"Lo mejor que hay es poder hacer lo que quiero porque me siento libre. Una persona sin independencia estaría muerta", mujer de 71 años de Costa Rica.

Poder tomar nuestras propias decisiones y llevar a cabo nuestra vida cotidiana de acuerdo con nuestros propios valores y preferencias es fundamental para la dignidad a cualquier edad, incluso cuando seamos mayores. Todos tenemos derecho a la autonomía e independencia.

Pero para muchas personas mayores la autonomía y la independencia que disfrutaban antes en sus vidas se les niega en la vejez, a menudo porque otros piensan que ya no pueden tomar sus propias decisiones o simplemente hacen caso omiso cuando lo hacen.

Estos fueron los resultados de una consulta con 450 personas mayores en 24 países llevada a cabo por activistas de la Campaña Adultos Mayores Demandan Acción y miembros de la red mundial de HelpAge, que se realizó a finales de 2017.

Las personas mayores aseguran que sus derechos son negados

En una discusión grupal en Perú se les preguntó a un grupo de personas mayores qué significaba para ellos la independencia, a lo que respondieron: "es la libertad de decidir por nosotros mismos". Un grupo en Kenia dijo que es "la libertad de hacer lo que deseen y de no ser controlados por nadie".

Reflexionando sobre sus experiencias personales, la mayoría dijo que no podían tomar sus propias decisiones sobre sus finanzas, trabajo, propiedades, derecho al vota, dónde y con quién vivir, acceso a los servicios de salud, su vida familiar y participación en actividades comunitarias, voluntarias o sociales.

Una mujer de 63 años de Mauricio dijo: "No tengo control sobre el dinero y los recursos", y un hombre de Tanzania de 81 años dijo: "Hoy en día mis hijos y los aldeanos más jóvenes ya no me valoran, y toman decisiones sin que yo participe. Pueden decidir vender algunas de mis propiedades sin decirme nada".

Dijeron que diferentes personas estaban impidiendo o interfiriendo con su derecho a la autonomía y la independencia. Estos antagonistas incluyen autoridades gubernamentales y locales, responsables de políticas, líderes locales y proveedores de servicios. Un grupo de residentes de un centro de atención residencial en Ruanda dijo que eran "los líderes del hogar, los cuidadores y las regulaciones de los programas gubernamentales" lo que más les impedían tener opción o control sobre lo que comían, la ropa que usaba e incluso la iglesia a la que asistían.

Pero para muchas personas mayores fueron otros miembros de la familia los que les impidieron tomar decisiones y llevar a cabo su vida cotidiana de la manera que deseaban. Un hombre de 78 años de Nigeria dijo: "Mis hijos quieren controlar mi vida".

Los participantes dijeron que la discriminación contra las personas mayores, las tradiciones y costumbres referentes al "viejismo", y las actitudes negativas de los miembros de la familia les impidieron tomar sus propias decisiones. Una mujer de 68 años de Costa Rica dijo que las cosas cambiaron "cuando mis hijos comenzaron a verme como una persona mayor".

Algunos dijeron que perdieron su autonomía e independencia cuando su salud se deterioró. Una persona mayor de Filipinas dijo: "después de sufrir un derrame cerebral mi cuerpo comenzó a debilitarse y tuve que dejar de trabajar. Me ven como menos que cuando era más fuerte y más saludable". Para otros, fue una caída en los ingresos que los hizo dependientes o un cambio en las circunstancias, como irse a vivir con otro miembro de la familia o en un centro de atención residencial.

Los derechos de las personas mayores deben ser reconocidos

Aunque las 450 personas mayores en esta consulta no representan necesariamente a todas las personas mayores, no hay duda de que a muchos de ellos se les niegan sus derechos a la autonomía y la independencia en su vejez. Todavía no existen normas específicas sobre estos derechos en el Derecho Internacional. Para cambiar esto, se necesita una articulación clara de estos derechos y obligaciones estatales hacia las personas mayores en una nueva convención de la ONU.

Entonces, ¿cómo se presentaría este tema de manera correcta en una convención de la ONU? Debe incluir el derecho de las personas mayores a la libertad de autonomía personal para tomar decisiones, determinar sus planes de vida y llevar vidas autónomas e independientes en línea con su voluntad y preferencias, y en igualdad de condiciones con los demás. Una nueva convención de la ONU también debería reconocer a las personas mayores como titulares de derechos bajo la ley, que pueden tomar medidas y tomar decisiones que sean legalmente reconocidas.

Los derechos de las personas mayores a la autonomía y la independencia se discutirán en el noveno Grupo de trabajo abierto de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento en julio de 2018.

Tags para este espacio activistas, adultos mayores, américa latina, combatir la discriminación por edad, demandas, República Dominicana, Paraguay, Nicaragua, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Bolivia, Argentina, Derechos

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